Cuadro “Pide un deseo”
Pide un deseo
Este cuadro guarda la ligereza de siete dientes de león reales, capturados en ese instante mágico justo antes de que el viento decida su camino. Los he dispuesto sobre un fondo negro profundo para que su blancura sea la verdadera protagonista, resaltando cada filamento como si fuera un trazo de luz.
Es una pieza que invita a la calma, a detenerse un momento frente al cristal y recordar la ilusión de aquellos paseos donde, al encontrar una de estas flores, todo lo demás se detenía para pedir un deseo. He dejado que algunas semillas vuelen libres por la composición, acompañando a la frase escrita a mano que le da sentido a la obra: «Pide un deseo y sopla».
«La naturaleza nos regala el deseo; nosotros lo hacemos eterno.»
Primavera ‘26






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